Cuando uno ve a Cumberbatch en la serie realizada por la BBC, lo que menos puede uno pensar es que el personaje que está interpretando fue creado en el año 1887. Sí, hace más de 120 años.
Estamos hablando del famoso Sherlock Holmes, detective contextualizado por Sir Arthur Connan Doyle en Gran Bretaña de fines del siglo XIX, que fue protagonista no sólo de una gran cantidad de cuentos, sino también de varias películas debido a su popularidad. Pero esta vez, de la mano de Steven Moffat y Mark Gatiss, entre otros directores que fueron colaborando en cada uno de los episodios, la serie nos trajo una mirada distinta a través de una interpretación contemporánea del fenómeno.
Sherlock pasó de ser un detective con aires de señor inglés antiguo, a un sujeto digitalizado, con teléfono celular, y cuyas aventuras son compartidas por su fiel compañero Watson a través de un blog como este. Entraron a jugar las redes sociales, cambiaron un poco los estereotipos que presentan las historias, pero la figura de Holmes parece en cada entrega mantenerse intacta, como si su sociopatía le permitiera aislarse de cualquier espacio-temporalidad que lo rodee.
El primero de enero se estrenó el ansiado primer episodio de la cuarta temporada. Tuvieron que pasar tres años para que semejantes actores pudieran coordinar y dar a luz una nueva entrega de la serie. Pero más allá de los actores, la producción y los increíbles guiones que adaptan tan bien el mundo que quiso ilustrar Sir Arthur, creo firmemente que lo que subyace como clave del éxito es este concepto de globalización del personaje, como un reflejo exacto de lo que pasa en la cabeza de los lectores.
A todos nos tocó alguna vez leer en la escuela al menos un cuento de Sherlock, y es de público conocimiento que no puede haber un Sherlock sin un Watson. Esta serie cumple con su objetivo porque respeta a rajatabla esta consigna que tan grabada nos quedó desde pequeños o de grandes. Cualquier situación de desapego de este par pasa a convertirse en un nudo dentro de la trama, y tanto Sherlock como nosotros sufrimos porque llegue pronto el desenlace.
Al mismo tiempo, todos tenemos una imagen mental diferente de lo que es el personaje. Todo es válido en la producción de una nueva pieza con Holmes como protagonista, siempre y cuando haya un Watson dentro de cada historia, y Sherlock luzca ese gorro tan particular sosteniendo una pipa en su mano derecha. Quizás en esta serie no recalcan estos aspectos icónicos de la apariencia más allá de cierto homenaje realizado en uno de sus episodios, pero conserva la personalidad única e inconfundible que tiene este detective.
Siento que van a pasar los años, y la gente va a seguir leyendo los cuentos de Sherlock Holmes, comprendiendo al 100% la lectura. Otro personaje del estilo que no hubiese sido concebido de forma tan impecable como lo hizo Sir Arthur Connan Doyle con Sherlock Holmes, hubiese sido un incomprendido.
Lo que logró este escritor con tan clara narrativa es crear un ícono, un personaje inmortal y atemporal que podrá ser interpretado en cualquier contexto que nunca va a quedar desubicado, así como tampoco logró corromper al personaje un contexto tan simbiótico como la contemporaneidad. Total, él tampoco va a tener la intención de mezclarse con la sociedad. No va a dejar nunca de ser el irónico, inquieto y sociópata Sherlock Holmes.
Gracias por leerme, hasta la próxima nota!
Goshi.
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martes, 3 de enero de 2017
Inmortal y atemporal
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sábado, 26 de noviembre de 2016
No tan "strange"
¿Te estarás preguntando por qué FrikON está publicando notas tan seguido? Es que estamos en época de estrenos importantes del cine para el mundo friki y la manija puede más que cualquier otra cosa.
Este jueves, como les adelanté en la primera nota de este blog, se estrenó Doctor Strange, Hechicero supremo. Se trata de la nueva entrega perteneciente al universo de Marvel, la cual está protagonizada por Benedict Cumberbatch junto a un gran elenco.
La película cuenta la historia de Stephen Strange, un neurocirujano súper exitoso y fanfarrón de su talento que pierde la habilidad de sus manos a causa de un trágico accidente. En su obsesión por recuperarla, se embarca en un viaje hacia el oriente en busca de una solución, pero se termina encontrando con un maestro que le enseña las artes místicas y lo ayuda a convertirse en un gran hechicero.
En cuanto a efectos, es una película que me voló la cabeza. Al introducir el mundo místico de Marvel, se jugaron con una estética surrealista fiel a los cómics y nunca antes vista en este tipo de películas. Casi todas las entregas que tuvo Marvel hasta ahora mantuvieron un tinte realista y con fuertes anclajes en el contexto temporal. Esta, en cambio, presenta distintos planos del multiverso con leyes que difieren de nuestro propio plano terrenal. A nivel estético, esto permite un sinfín de posibilidades en fotografía y diseño que Marvel supo aprovechar muy bien y por lo cual merece un reconocimiento.
Por otro lado, a nivel historia, no deja de ser una película paradójicamente lineal, que cuenta el origen del personaje, respetando la misma estructura que el resto de las películas de Marvel. Me permitiría decir que tanto DC como Marvel terminaron cayendo en una espiral de sus propios vicios, de los cuales les cuesta depegar.
Lo más interesante que tiene la historia son, por un lado, los guiños que la enganchan con el resto del universo, así como las pequeñas píldoras del mundo místico que lograron mostrar en esta primera entrega. Digo pequeñas porque, con Doctor Strange, Marvel está comenzando a ampliar su mundo cinematográfico a los distintos universos que ofrece en sus cómics, y esto es sólo una pequeña muestra de todo lo que tienen en su caja de herramientas.
Quizás lo más llamativo y
atractivo sea el tinte humorístico del guión. Al tratar conceptos tan
complejos, el chiste hace que una película que podría tranquilamente ser de
culto, sea llevadera para quienes buscan en ella algo entretenido y hasta
divertido.
¿Hay que verla? Si, definitivamente, y en el cine. Es una película que se aprecia del todo con una muy buena definición y está hecha para el 3D.
¿Para verla dos veces? Mmmmm... Como ya les dije, la historia es muy simple y no van a encontrar muchos más detalles de los que puedas encontrar en una primera lectura. Es una muy buena introducción del personaje con increíbles efectos visuales, pero no mucho más que eso.
Doctor Strange, Hechicero supremo se encuentra en cartelera desde el 24 de noviembre en los cines de Buenos Aires. Vayan a verla, y cuéntenme ustedes qué les pareció.
Muchas gracias por leerme, nos vemos en la próxima nota!
Goshi.
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